Sobre el nuevo período genocéntrico


El camino que abrió Darwin nos ha conducido a la sustancia genética (al ADN). Este descubrimiento nos hace pasar (a todos los grupos humanos) del fenocentrismo al genocentrismo. El centro se ha desplazado de la criatura al creador (de los fenotipos a los genotipos). La sustancia genética es la única sustancia viviente (‘viva’) en este planeta. Nosotros, pues, no podemos ser sino sustancia genética. Esta ‘revelación’ (esta
auto-gnosis) ha partido en dos nuestra historia sobre la tierra. Todo el pasado cultural de los humanos ha resultado arruinado, vacío, nulo... La ilusión antropocéntrica que nos ha acompañado durante miles de años se ha desvanecido. Se ha producido una mutación simbólica (en orden al conocimiento y a la conciencia de sí como sustancia viviente única); el cariotipo humano entra en un nuevo período de su devenir.

Esta aurora, este nuevo día cuyo comienzo presenciamos, alcanzará en su momento a todos los pueblos de la tierra. Pueblos, culturas, tradiciones, creencias… todo lo ‘humano’ desaparecerá. Viene una luz (un saber, una sabiduría) tan devastadora como regeneradora. Esta regeneración del cariotipo humano en el orden simbólico tendrá sus consecuencias. En un futuro no muy lejano hablaremos, pensaremos, y actuaremos, no como humanos sino como sustancia viviente única.

No hay filósofos aún, ni poetas, ni músicos, ni científicos… para este período genocéntrico que inauguramos. No hay nada aún para las nuevas criaturas, para la sustancia viviente única –en
esta nueva fase de su devenir. Nos queda la elaboración de una cultura, de un ‘mundo’ nuevo (digno de la naturaleza de nuestro regenerado, de nuestro recuperado ser). Queda todo por hacer.

martes, 6 de septiembre de 2011

71) A los anti-islamistas europeos

A los anti-islamistas europeos.

Manu Rodríguez. Desde Europa (02/09/11).


*


*Ciertamente, el islam es el problema más importante y urgente con el que se enfrenta Europa en estos momentos. Y hasta ahora, los que lo combatimos, no conocemos sino derrotas.
No les reprocho a los musulmanes su voluntad de poder, su ambición de dominio. Pero si les reprocho a los europeos de las actuales generaciones su estupidez, su confusión, su debilidad, y su cobardía. Nuestra decadencia, en suma. Nuestra falta de orgullo y de dignidad. Es, quizás, nuestro momento más bajo, y esto lo están aprovechando bien los musulmanes.
La mayor parte de los europeos ignoran lo que está sucediendo. Y las nuevas generaciones sólo reparan en menudencias y banalidades. En Europa no se encuentra ni conciencia del peligro real de desaparecer (todo nuestro mundo milenario, nosotros mismos), ni espíritu de lucha. ¿Cuáles pueden ser las motivaciones psicológicas de nuestra confusión y nuestra debilidad? ¿Nuestros hogares, nuestras escuelas, nuestros medios de comunicación, nuestra cultura de masa o nuestra sociedad de consumo? Esto merece un auto-examen. Hemos terminado despreciando nuestras patrias y nuestras culturas, y en todo momento apostamos por el otro practicando un altruismo absurdo y suicida.
Merece también un análisis el comportamiento de las últimas generaciones. El hedonismo, el altruismo ya citado, la indiferencia, los anti-sistemas… Toda una serie de ‘alternativas’ (de caminos y formas de vida) que tienen a la mayor parte de nuestros jóvenes completamente fuera de la realidad actual de nuestra Europa.
No podemos olvidar el deleznable comportamiento de nuestra clase política, principalmente la izquierda, así como el de nuestros ideólogos progresistas y multi-culturalistas. Las maniobras de aproximación y simpatía de las jerarquías de las sectas cristianas hacia el islam hay que verlo como un movimiento de cálculo y de estrategia. Prevén, supongo, el triunfo final del islam en Europa; se adelantan a las circunstancias, se curan en salud.
Una cuestión a resolver (jurídica y políticamente) es la imagen pública (la peor) que se ofrece en los medios de comunicación de los anti-islamistas. Se nos tilda de racistas, fascistas, xenófobos, islamófobos, ultra-derechistas… e incluso de antidemocráticos. De poco sirven nuestras palabras en nombre de la democracia y la libertad, o en defensa de nuestros valores culturales. Por lo demás, estos medios apenas si dan noticias acerca del detestable comportamiento de los colectivos musulmanes así como de sus logros (victorias) en cuestiones sociales, culturales, políticas y económicas. Tenemos que recurrir a blogs y páginas no-oficiales (no gubernamentales) para estar informados.
También se ha de intentar, desde nuestras leyes jurídico-políticas, prohibir el islam en base a sus propios textos programáticos (Corán, Sunna, Hadices…). Como textos genocidas, que promueven el odio y la violencia. Impedir legalmente su expansión, o su proselitismo. Como hacemos con el nazismo.
*El número de seguidores de las páginas web, blogs o facebook anti-islamistas es ridículo, comparado con la magnitud del problema. Unos pocos miles, en toda Europa. (SIOE no alcanza los siete mil seguidores, ‘Gates of Vienna’ no alcanza los setecientos). En España somos unos pocos cientos, yo diría que nos conocemos todos.
A modo de contra-ejemplo diré que el facebook de los ‘indignados’ del ‘15M’ (los recientes movimientos sociales de protesta en mi país –erráticos e insustanciales a mi entender) en España ha alcanzado en poco tiempo casi medio millón de seguidores. Estos ‘indignados’ se dedican ahora a impedir la detención de traficantes de droga subsaharianos, acusando a la policía de racista y demás, o impedir el desahucio de grupos de magrebíes en nombre de los derechos humanos, o solidarizarse con manifestaciones de inmigrantes en Salt (pueblo cercano a Barcelona que cuenta con el 42% de población inmigrante, la mayor parte musulmanes) con slogans tales como ‘Fuera los fascistas de Salt’ (los ‘fascistas de Salt’ son los ciudadanos autóctonos que no toleran más robos, violaciones, y delincuencia en general protagonizados por estos inmigrantes). Estos despropósitos son el pan nuestro de cada día en nuestras sociedades europeas; estas inconscientes traiciones a nuestra gente, a nuestros pueblos, a nuestras instituciones. ¿Qué está sucediendo? Asistimos, tal vez, a un proceso de auto-destrucción.
Los anti-islamistas no hemos conseguimos crear aún un movimiento de masas verdaderamente poderoso y eficaz, y esto es lo que necesitamos. Un movimiento que consiga enfrentarse con visos de victoria a los enemigos de Europa (de dentro y de fuera).
Las páginas anti-islamistas no hacen sino pasarse la misma información unos a otros acerca de lo mal que van las cosas en un lamentable ejercicio de auto-compasión. Parece complacernos la caída de nuestro mundo; saboreamos de antemano el fin.
Necesitamos una página web para la acción, con actividades programadas, y no meramente sugeridas. Acciones concertadas en toda Europa, no acciones individuales o nacionales. Una suerte de Liga de Defensa Europea. Una manifestación en Londres (como la reciente en Tower Hamlets) ha de ser simultánea a otras celebradas en otras ciudades europeas, y por el mismo motivo. En este asunto, vital para Europa, tenemos que solidarizarnos con todo lo que ocurra en todos los países europeos (incluida Rusia y el resto de la Europa del Este). Hay que alcanzar la masa crítica capaz de presionar a nuestros políticos y de influir en nuestra sociedad.
Necesitamos textos breves donde se exponga con claridad la situación angustiosa en la que nos encontramos (datos, estadísticas… información veraz). Una biblioteca mínima de textos anti-islamistas de autores europeos, americanos y ex-musulmanes (Amil Imani, Wafa Sultan, Ibn Warraq…) que la gente pueda descargarse. Una guía intelectual y precisa. Literatura de combate, en resumidas cuentas.
Estos textos, una vez impresos, han de ser distribuidos gratuitamente entre la población europea. Necesitamos jóvenes conscientes de la situación, y valientes, dispuestos a esta acción de proselitismo europeo (en nuestra propia tierra). Necesitamos recuperar intelectual y afectivamente a las nuevas generaciones de europeos. Tendremos que europeizar a Europa.
Necesitamos… necesitamos… Lo necesitamos todo. Necesitamos empezar de una vez, con las armas políticas, jurídicas, sociales… a nuestro alcance, a enfrentarnos a esa monstruosidad que es el islam. Una coalición europea, a todos los niveles, de grupos, partidos e individuos anti-islamistas. Necesitamos hacer retroceder al enemigo de nuestra tierra, de nuestra cultura, de nuestra cotidianidad, de nuestra vida, de nuestro ser. Necesitamos vencer, vencer, y vencer; conocer la victoria, conocer la alegría de la victoria.
*Esto es lo que hay que decirles a las comunidades musulmanas en Europa (la ‘umma’ europea): “Pueblo desagradecido, pueblo indeseable. Habéis recibido hospitalidad, protección, cuidados. Habéis vivido en democracia, rodeados de libertad e igualdad. Y habéis devuelto mal por bien; habéis mordido la mano del que os alimentaba –como perros ingratos. Pueblo desvergonzado, habéis ofendido gravemente a vuestros anfitriones. Es un insulto vuestra respuesta; un insulto el totalitarismo, la servidumbre, y la miseria que nos predicáis en nuestra propia casa, en Europa, que es nuestro hogar milenario. Habéis profanado nuestra tierra sagrada y mancillado nuestras bienaventuradas instituciones. Pueblo despreciable. Os expulsaremos de aquí. Malditos seréis hasta el fin de los tiempos.”
Y esto es lo que hay que decirles a los europeos: “Sea Europa la causa de los europeos de las presentes y futuras generaciones. Sea Europa nuestra tierra sagrada. Sea la cultura europea nuestra religión.”
*
Hasta la próxima,
Manu

2 comentarios:

  1. Descentra un poco la lucha del Islam..... los progres los defienden de la misma forma que defienden, en definitiva, todo lo que no sea europeo. La mayoria de la gente sin embargo no se preocupa de la situacion real de Europa...
    En mi humilde opinion, me he llegado a dar cuenta de que cualquier cultura, o religión (incluído el cristianismo) que tienda a traspasar las barreras ancestrales y etnicas de los pueblos, es destructiva. Centrar la lucha solo en el Islam es malsano y al igual que los anti-papistas, estamos errando de disparo en muchas ocasiones.
    Aún asi la mayoria de tus articulos y conclusiones me parecen bastante acertadas... sigue asi Manu , un saludo

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  2. A mi me parece que muchos no se han dado cuenta aún de que la lucha contra el Islam no es una lucha por la religión, sino por la libertad. Se puede convivir con muchas culturas y aprender de todas, pero ya no se trata solo de cultura, se trata de una dictadura total, donde la religión y el estado es todo uno. Dónde te privan de tus libertades, donde siempre tienes que estar alerta y donde la vida no tiene valor desde el instante que te salgas del camino que ellos te imponen.
    Por eso seguiré diciendo siempre NO AL ISLAM EN EUROPA, NO AL ISLAM EN ESPAÑA.

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